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miércoles, 2 de enero de 2019

Pequeños placeres.

El rocío en la ventana al despertar,
el río rojo y muerto un atardecer de otoño,
la manzana al final de la comida,
las alpargatas al llegar a casa,

los pies de los que amo unidos en la pila del pozo
de la casa de las retamas en Isla Canela,

los sueños que compartimos sin hablar,
el regalo fugaz de su hermosura sin consenso, su incertidumbre,

la abeja que vuelve al panal con las patas amarillas,
la hormiga que encuentra un trozo de pan más grande que ella,
el bóxer que aún continúa jugando en la playa,

el amor que hay que alimentar cada día con el fuego de lo que amamos,
el pisar la nieve,
el remo en el agua,
el rumor de la corriente,
la música del violonchelo,
el viento entre los pinos,
las flores caídas al pie del almendro,
el desplazamiento de las piezas de ajedrez sobre el tablero,
las campanas que tocan a muerto,
el zumbido de los años,

todo lo que puede ser oído pero no retenido,
las voces familiares,
la costumbre de tus besos,
el breve sueño de la siesta,
la pequeña muerte,
el plantar flores,
la estela en el agua,
los castillos de arena,
las nubes que se disuelven,
las huellas de las garzas en la orilla,

todo lo que retiene su belleza en que pasará,
el brillo de las mariposas,
las estaciones, el relámpago,
las guirnaldas de flores,

todo lo que invita,
la mujer hermosa,
la conversación inteligente,
el sabio libro,

todas las cosas
que no hemos sabido querer,

vivir hoy,
vivir hoy,
vivir hoy.


Antonio Orihuela



miércoles, 26 de diciembre de 2018

Lucha.

Nací luchando desde el segundo uno,
me he saltado la mayoría de las reglas,
he descreído en todos los dioses,
he tropezado y me he puesto en pie
una, y otra, y otra, y otra vez,
he volado en pedazos
y me he reconstruido,
he recorrido caminos
que no llevaban a ninguna parte,
he perdido algunos trenes
y me he tirado en marcha de otros.
Mirar atrás duele
por eso no vigilo mi espalda
y nunca veo venir las puñaladas.
No me gustan los pájaros enjaulados.
Vuelo sin despegar los pies del suelo.
Me falta un poco el aire lejos del mar.
Siempre que me rompen el corazón
digo que es la última vez
y siempre vuelve a ser mentira.
Un abrazo cura casi todo.
Y ahora,
que aspiro a que aún me quede
media vida por vivir,
repetiría cada paso que di
para ver en el reflejo del espejo
lo que ahora soy.
Y sonreír.

María Guivernau





domingo, 23 de diciembre de 2018

Sistema de clases tipo Titanic.

Cuando el capitalismo nos dice:
¡Sálvese quien pueda!,
en realidad nos está diciendo
que el salvamento se hará
según el importe del billete
y el espacio disponible.

Antonio Orihuela



domingo, 16 de diciembre de 2018

Vivir.


(...)vivir se concreta en lo pequeño.
Ahí donde te miran unos ojos,
donde piensas en alguien y lo salvas;
donde alguien piensa en ti
y da tregua a tu destino sin saberlo.


Antonio Lucas.




sábado, 15 de diciembre de 2018

No quiero, pese a todo.


No quiero, pese a todo,
muros gruesos,
tan gruesos que no oiga
el silencio de los otros,
hecho de algunas voces y ruidos
que se filtran por los muros,
avisos de la vida
que transcurre al lado,
abajo, arriba,
en contra mía;
quiero unos muros que me aíslen
levemente,
contar con el silencio
que los otros tienen,
saber que es frágil,
que sin hacer ruido es como
estamos juntos
y estamos en contacto.
No quiero nada grueso
que me impida oír
que hay otros que desean de mí
que no haga ruido
y que a través de las paredes
que nos unen o dividen
escuchan mi silencio y lo agradecen.


Fabio Morábito






jueves, 13 de diciembre de 2018

Fantasmagoría.


El amor nace y muere
dentro del pecho,
habita en los cuadernos,
en las sábanas manchadas de sexo,
en la primera luz del día.
Sale a las calles
a gritar
con nombre propio
auxilio,
ayuda,
amor;
pero siempre regresa
como un hijo pródigo
y te espera
al final del pasillo
para pedirte explicaciones
o en su defecto
perdón.


Lena Carrilero.



viernes, 7 de diciembre de 2018

José Sbarra.


Te informo sobre la situación en casa, por si te interesa.
La persiana de nuestro dormitorio se trabó arriba y se niega a bajar.
Las puertas del armario bostezan de noche y de día.
La parte de tu lado de la cama se muere de aburrimiento.
Una banda de polillas insensatas se comió la cortina azul.
Cuelgan de todos los cajones lenguas de trapo sedientas.
Las toallas que olvidaste en el suelo envejecieron precipitadamente.
Los lirios de plástico que habías puesto sobre el calefactor se marchitaron.
No quiero exagerar, pero alguno de los Rolling Stones humedeció
con sus lagrimas la pared donde pegaste el póster.
El cielorraso se descascara pidiendo que vuelvas.
(Y de mi corazón
mejor no hablemos)


José Sbarra






jueves, 29 de noviembre de 2018

Primero.

Ahora que te despiertas
con esta desilusión
tan extremadamente salvaje,
no pienses
en lo largo que es el dia
que te queda por delante,
ni en todos los problemas
dispuestos a colgarte boca abajo
y sacudirte los bolsillos
de ilusiones.
Piensa solamente
en poner uno de tus pies
en el suelo.
Lo demás, de momento,
permanece demasiado lejos
de tu alcance.



Pedro César A. Verde



martes, 27 de noviembre de 2018

Lo justo.

De la vida no quiero mucho. Quiero apenas saber que intenté todo lo que quise, tuve todo lo que pude, amé lo que valía la pena y perdí apenas lo que nunca fue mío.
Pablo Neruda





lunes, 19 de noviembre de 2018

Preguntas.

¿Me das la mano?
¿Tienes miedo?
¿Llegaré a tiempo?
¿Puedo mirarte?
¿Repetimos aquello?
¿Habrá mañana?
¿Debo intentarlo?
¿Recuerdas el instante?
¿Lo recuerdo yo?
¿Podré esperarte tanto?
¿Podrás volver entonces?
¿Lloverá de nuevo?
¿Se parará el reloj?
¿Repetimos juntos?
¿La piel tiene memoria?
¿Que nos está pasando?
Las preguntas esenciales 
a veces sin así de tontas.


Begoña Abad



sábado, 17 de noviembre de 2018

Fortuna.



Por años, disfrutar del error
y de su enmienda,
haber podido hablar, caminar libre,
no existir mutilada,
no entrar o sí en iglesias,
leer, oír la música querida,
ser en la noche un ser como en el día.

No ser casada en un negocio,
medida en cabras,
sufrir gobierno de parientes
o legal lapidación.
No desfilar ya nunca
y no admitir palabras
que pongan en la sangre
limaduras de hierro.
Descubrir por ti misma
otro ser no previsto
en el puente de la mirada.

Ser humano y mujer, ni más ni menos.
 Ida Vitale.


Premio Cervantes 2018


jueves, 8 de noviembre de 2018

A propóstito de Eros.

De todas las terrenas servidumbres
que aprisionan mi afán en esta cárcel
me confieso deudora de la carne
y de todos sus íntimos vaivenes
que me hacen más feliz
y menos libre.

A veces, sin embargo,
la esclavitud se muestra soberana
y me siento señora del destino.

Porque sé amar, porque probé la fruta
y no maldije nunca su sabor agridulce,
porque puedo ofrecer mi corazón intacto
si el camino se digna requerirlo,
porque resisto en pie, con humilde firmeza,
el rigor de este fuego que enloquece.

En este fragor mudo en el que todos somos
rufianes, vagabundos, desposeídos y presos
no existen vencedores ni vencidos
y mañana no arrienda la ganancia de ayer.

Que no entre en la batalla quien sucumba
ante el rencor pequeño de las humillaciones.

Sabed, son necesarias descomunales dosis
de grandeza de espíritu y coraje
en las lides calladas de la pasión humana.

La recompensa, en cambio, es sustanciosa.

Ser súbdito tan sólo de la naturaleza,
no temer a la muerte ni al olvido,
no aceptarle a la vida una limosna,
no conformarse con menos que todo.



Raquel Lanseros







martes, 6 de noviembre de 2018

Farewell.

Amo el amor de los marineros
que besan y se van.

Dejan una promesa.
No vuelven nunca más.

En cada puerto una mujer espera:
los marineros besan y se van.

(...)

Pablo Neruda.



domingo, 4 de noviembre de 2018

Conviene saber.


Conviene saber que tu próxima vida no está asegurada,
apaga la pantalla ahora mismo y saca a tu novia a bailar.
Conviene saber que no hay corazones inmunes a la madrugada
cuando el cuerpo te pide una piel que poder abrazar.

_____


Conviene saber que incluso tras la noche más oscura
siempre vuelve a amanecer.
_______



Conviene saber que nada escuece más que un disco de Sabina
y a la vez solo esas canciones te pueden curar.




sábado, 27 de octubre de 2018

jueves, 25 de octubre de 2018

Instrucciones maternas.

Mi madre dice que mujeres como yo
sin traza para labores hogareñas
nunca encontrarán marido
con corbata y mancuernillas.

Varias veces me ha dictado
instrucciones de cómo preparar atún a la vizcaína,
cómo quitarle el sarro al inodoro;
también me recuerda
que levante mi cabello después de la ducha.

Una y otra vez, insiste en hacerme a su forma;
soy el molde en que amasa sus virtudes.
Pero yo demoro el proceso,
dejo secar las pequeñas plantas
que compro para adornar mi departamento,
recojo un mes después los abrigos que dejo en la
tintorería;
pago el gas en días extemporáneos
y pocas veces como ensalada.
Porque es muy probable que no tenga un marido
que acuda con puntualidad a las liturgias del domingo.
Porque las mujeres como yo, se casan con sombras
y polvo que se consuela entre los libros,
porque no sé tejer bufandas,
ni rebanar pimientos
y hasta hace un día aprendí a usar la lavadora.



Zel Cabrera



miércoles, 24 de octubre de 2018

Harto.


Harto de medicinas y de males, 

de recuerdo y nostalgia para nada,
de no saber de ti, de que no llames,
de amores de café de madrugada.

Harto de no beber besos ni copas,
de no encontrar tus labios en mi armario.
de equivocar tu nombre en otra boca,
de que seas mi cruz y mi calvario.

Harto ya de este lunes sin semana,
harto ya de que siempre sea pecado
lo que mejor sé yo hacer entre las sábanas
y tú sabes hacer en cualquier lado.

Harto de todo, de alcohol y de reproches,
de esta pasión de nubes y de infiernos
de los turbios deseos de la noche,
no busco primaveras en invierno.

Pero puesto a buscar, busco un remedio
para esta enfermedad y esta locura.
No quiero recordarte. Ni lo intento.
El olvido es, tal vez, la única cura


Rodolfo Serrano.







viernes, 19 de octubre de 2018

Cambiar el mundo.

Quédate a cambiar el mundo desde tu casa, tu barrio,
desde tu esquina, tu iglesia o tu trabajo:
a cambiar lo que hace tiempo debía haber sido cambiado
y se nos olvidó hacer
hasta que todo se derrumbó bajo nuestros pies
y nos enfrentó a un espejo
con lo peor de todos nosotros.
Ven, vuelve, quédate, regresa si te fuiste,
cambia, finalmente, junto a nosotros,
que necesitamos de tu cambio
para cambiar esa imagen del espejo
que ha de devolver la dignidad a todos.



Kepa Murua





viernes, 21 de septiembre de 2018

La poesía.

La poesía tiene muchas funciones, muchas capacidades y todas son válidas, pero tenemos que ser conscientes del efecto y de las causas ideológicas de lo que hacemos. Ninguna poesía es inocente como discurso cultural en la sociedad. Todo está interrelacionado con la gente que lo recibe y que lo produce. Es importante ver qué es lo que estamos reproduciendo u omitiendo dentro un poema. Sabemos que la poesía intenta posicionarse sobre el mundo. Lo hace o bien tolerándolo, o bien desde una perspectiva crítica. Esto último no es una posición estética, es política, y afecta a cómo está construido ideológicamente el mundo a nivel simbólico, al lenguaje que nos representa. Es importante atender también a todo lo que rodea a la poesía como sistema de producción: cómo se gestionan las editoriales y las revistas, cómo se construye un campo poético y los espacios culturales, porque cuando se intenta hacer con una orientación antagonista, anticapitalista y disidente, es importante saber que todo está en juego. 

Una de las cosas más hermosas es que la poesía vuelva a estar en asambleas, que se vuelva a pedir a poetas que cierren manifestaciones, que aparezcan poemas no solo en revistas, sino en periódicos sindicales, y que la poesía pueda ser una herramienta para acompañar...

Alberto García Teresa




martes, 11 de septiembre de 2018

Te preguntas.


Si de nuevo nacieras

(hoy te preguntas)

no qué suprimirías
qué harías de otra manera
qué evitarías

sino 

qué reproducirías

en qué persistirías

repetirías qué opciones erróneas pero amadas 
qué feliz desvarío 
qué equivocación dulce

qué sendas seguirías otra vez
paso por paso
sabiendo como sabes el sitio a donde llevan

en qué piedras 
(ahora conscientemente, ya no por un descuido)
tropezarías de nuevo

qué curvas
o qué atajos
volverías a tomar
como tomaste

qué harías igual
porque así estuvo bien

qué copiarías
en tu segunda vida
de la primera



Saiz de Marco