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domingo, 2 de septiembre de 2018
viernes, 17 de agosto de 2018
miércoles, 27 de junio de 2018
jueves, 21 de junio de 2018
martes, 5 de junio de 2018
Ética.
Hay que pasar de una sociedad de producción de productos materiales a otro tipo de sociedad de sustentación de toda vida, y de producción de valores humanos que puedan ser compartidos por todos, porque la Tierra es de todos. Tenemos que producir para atender a las demandas humanas en sintonía con los ciclos de la naturaleza y con sentido de equidad en la distribución de los beneficios y servicios para todos.
Leonardo Boff
miércoles, 18 de abril de 2018
lunes, 19 de marzo de 2018
Neotenia.
La curiosidad es frecuente en muchos animales, sobre todo los mamíferos, pero en general, se pierde con la madurez sexual. Es la diferencia entre un gorila y un humano en versión infantil (poca) y la que media entre un gorila y u humano adulto (mucho mayor). En el mundo animal la curiosidad es como máximo un rasgo juvenil, en el mundo humano se prolonga durante toda la vida. Este fenómeno (conservar rasgos juveniles despues de la madurez sexual) tiene nombre. Se llama neotenia. El humano, en este aspecto, es un mono inmmaduro. Y justamente por eso, por conservar el gozo y el estímulo hasta el final de sus días, hace, entre otras cosas, ciencia.
Jorge Wagensberg
domingo, 11 de febrero de 2018
Just smile.
No sé por qué vivimos en una seriedad absurda y angustiosa que impusimos como etiqueta de conducta del espacio público.
Si hubiera señalamientos junto al de No fumar que dijeran No sonría, encajarían perfectamente en algunos sitios que parecieran diseñados para que la gente tenga tremenda jeta de riñón todo el rato. Cara de culo, decía mi abuela, a los que iban con los labios fruncidos las veinticuatro horas del día.
El enojo incendia los rostros, pero la seriedad los acribilla y afea con enorme eficiencia.
Sonreímos poco entre desconocidos y si alguien lo hace, damos por hecho que quiere algo de nosotros o que está loco. Si lo hacemos por inseguridad, por una reacción instintiva de defensa o porque no distinguimos un carajo de lo que ocurre en nuestro universo emocional, quién sabe.
El caso es que la regla de la no sonrisa se ha impuesto. Qué fea cosa. Bueno, también puede ocurrir que si sonríes con mayor franqueza, algún distraído crea que coqueteas, o si de plano te ríes a carcajada batiente, algún espíritu estrecho pensará que lo estás provocando con tu obscena alegría y te pedirá que te calles. Porque cómo va a ser. Hay gente que no tolera que otros se la pasen bien.
Alma Delia Murillo.
sábado, 10 de febrero de 2018
Luces infinitas.
El amor confía, es siempre afirmativo y omniabarcante. El amor es vida y, por tanto, creación. Todo lo que toca es vivificado y potenciado por un nuevo impulso de crecimiento. Cuando se ama a un animal, éste crece más inteligente; cuando se ama a una planta se conocen todas sus necesidades. El amor nunca es ciego; es una reserva de luz infinita.
Teitaro Suzuki
jueves, 18 de enero de 2018
jueves, 4 de enero de 2018
miércoles, 25 de octubre de 2017
Paracaídas.
“Joseph Charles Plumb, era piloto de un bombardero en la guerra de Vietnam. Después de muchas misiones de combate, su avión fue derribado por un misil. Entonces, Plumb se lanzó en paracaídas, fue capturado y pasó seis años en una prisión norvietnamita. Cuando lo liberaron y a su regreso a Estados Unidos, daba conferencias relatando su experiencia vital, y lo que aprendió en la prisión.
Un día, Plumb estaba en un restaurante y un hombre lo saludó:
-“Hola, usted es Charles Plumb, era piloto en Vietnam y lo derribaron verdad?”
-“Y usted, ¿cómo sabe eso?”, le preguntó Plumb.
-“Porque yo me encargaba de plegar cada día su paracaídas. Parece que le funcionó bien, ¿verdad?”
Plumb casi se ahogó de sorpresa y con mucha gratitud le respondió.
-“Claro que funcionó, si no hubiera funcionado, hoy yo no estaría aquí.”
Cuando se quedó solo, Plumb no pudo dormir esa noche, meditando: no dejaba de preguntarse ¿cuántas veces vi en el portaaviones a ese hombre y nunca le dije buenos días?, yo era un arrogante piloto y él era un humilde marinero.”
Pensó también en las horas que ese marinero paso en las entrañas del barco enrollando los hilos de seda de cada paracaídas, teniendo en sus manos la vida de alguien que no conocía.
Desde entonces, Plumb comienza sus conferencias preguntándole a su audiencia:
-“¿Quién empaquetó hoy tu paracaídas?”
___
Porque necesitamos de muchas personas ayudándonos a saltar al vacío cada día. Necesitamos de la familia y amigos para sentirnos fuertes emocionalmente; necesitamos de nuestro equipo de trabajo (desde el primero hasta el último) para que el resultado final sea satisfactorio; necesitamos de ese humilde tendero o de ese panadero, de ese camarero de la cafetería que a media mañana nos sirve un delicioso café para continuar con nuestro día…
Y a veces, muchas, ni siquiera reparamos en ello. No nos damos cuenta de que el césped del jardín de al lado de nuestra casa está recién regado o de que hoy la calle huele mejor porque el panadero está horneando el pan.
En ocasiones, estamos tan pendientes de los desafíos diarios a los que nos enfrentamos que se nos olvida que no estamos solos, es más, que solos no podríamos conseguir superar esos retos que nos hemos marcado.
¿Quién ha preparado hoy mi paracaídas? ¿Le he dado ya las gracias? ¿Le he sonreído? ¿He sido consciente de lo mucho que me aporta su presencia? ¡Porque se trata de eso!, de adquirir conciencia de lo necesarios que son los que nos rodean… ¡sólo con ellos podemos atrevernos a saltar…!
L.Galindo
miércoles, 27 de septiembre de 2017
miércoles, 20 de septiembre de 2017
Nunca.
Nunca. Nunca te puso la mano encima.
Nunca te puso la mano encima, pero solamente había pasado un mes, y el amor se convirtió en infierno.
Nunca te puso la mano encima, pero pronto te convertiste en un objeto que podía usar y desechar cuando deseara.
Nunca te puso la mano encima, pero decir basta tenía consecuencias.
Nunca te puso la mano encima, pero si decidías ponerle fin, eras una imbécil, una estúpida, una gorda…
Nunca te puso la mano encima, pero si no era él, no iba a ser nadie, ¿quién te va a querer a ti?
Nunca te puso la mano encima, pero si no estaba él en tu vida, no estaría nadie, ya se encargaría él de eso.
Nunca te puso la mano encima, pero silencio tus gritos de socorro.
Nunca te puso la mano encima, pero si le cuentas algo a alguien eres una niñata de papá.
Nunca te puso la mano encima, pero al verte llorar de dolor una sonrisa se dibujaba en su rostro.
Nunca te puso la mano encima, y como nunca lo hizo, tú le perdonabas.
Nunca te puso la mano encima, porque de repente, ya no eras imbécil, ni estúpida, ni gorda, ni una niñata de papá. Eras su vida, su amor, su todo.
Nunca te puso la mano encima. Pero durante años te creíste imbécil, estúpida, gorda, sin derecho al amor, sin derecho a la amistad, una niñata de papá.
Nunca te puso la mano encima, pero cada palabra, cada desprecio, cada amenaza, era un puñetazo directo a tu corazón.
Nunca te puso la mano encima, pero, poco a poco, te mató.
Nunca, nunca, nunca.
Nunca permitas ser un objeto, eres un ser humano.
Nunca calles un “basta”, mereces una vida mejor.
Nunca dejes de sentirte digna y merecedora de amor.
Nunca vas a estar sola, tu gente sigue a tu lado.
Nunca temas pedir ayuda, eres fuerte y valiente por ello, te van a ayudar.
Nunca perdones a quien nunca te amó, pues seguirá sin amarte.
Nunca olvides lo que vales, lo que mereces. Nunca olvides tus derechos. Nunca olvides tu dignidad. Nunca te rindas. Nunca calles. Nunca dejes de amarte.
Violencia contra ti, nunca.
Marta Ramón
Etiquetas:
actualidad,
palabra,
reflexión,
social,
vida
martes, 19 de septiembre de 2017
Jamás desista.
Me gustaría que usted siempre recuerde
de que ser feliz no es tener un cielo sin tempestad,
caminos sin accidentes, trabajos sin fatigas,
relaciones sin desilusiones.
de que ser feliz no es tener un cielo sin tempestad,
caminos sin accidentes, trabajos sin fatigas,
relaciones sin desilusiones.
Ser feliz es encontrar fuerza en el perdón,
esperanza en las batallas,
seguridad en el escenario del miedo,
amor en los desencuentros.
esperanza en las batallas,
seguridad en el escenario del miedo,
amor en los desencuentros.
Ser feliz no es sólo valorar la sonrisa,
pero si es reflejar sobre la tristeza.
No es sólo conmemorar el éxito,
pero si es aprender lecciones de los fracasos.
pero si es reflejar sobre la tristeza.
No es sólo conmemorar el éxito,
pero si es aprender lecciones de los fracasos.
No es sólo tener júbilo en los aplausos,
pero es encontrar alegría en el anonimato.
pero es encontrar alegría en el anonimato.
Ser feliz es reconocer que vale la pena vivir,
a pesar de todos los desafíos,
incomprensiones y periodos de crisis.
a pesar de todos los desafíos,
incomprensiones y periodos de crisis.
Ser feliz es dejar de ser víctima de los problemas
y hacerse autor de la propia historia.
y hacerse autor de la propia historia.
Es atravesar desiertos fuera de sí mismo,
y ser capaz de encontrar un oasis
en lo recóndito de su alma.
y ser capaz de encontrar un oasis
en lo recóndito de su alma.
Es agradecer Dios cada mañana
por el milagro de la vida.
Ser feliz es no tener miedo
de los propios sentimientos.
por el milagro de la vida.
Ser feliz es no tener miedo
de los propios sentimientos.
Es saber hablar de sí mismo.
Es tener coraje para oír un “no”.
Es tener seguridad para recibir una crítica,
aunque sea injusta.
Es tener coraje para oír un “no”.
Es tener seguridad para recibir una crítica,
aunque sea injusta.
Ser feliz es dejar vivir al niño libre,
alegre y simple que vive
dentro de cada uno de nosotros.
alegre y simple que vive
dentro de cada uno de nosotros.
Es tener madurez para decir “yo erré”.
Es tener osadía para decir “me perdonas”.
Es tener sensibilidad para expresar
“yo necesito de usted”.
Es tener capacidad de decir “yo te amo”.
Es tener osadía para decir “me perdonas”.
Es tener sensibilidad para expresar
“yo necesito de usted”.
Es tener capacidad de decir “yo te amo”.
Es tener humildad de la receptividad.
Deseo de que la vida se haga un cantero
de oportunidades para ser feliz…
de oportunidades para ser feliz…
Y, cuando usted equivoque el camino,
recomience!
Pues así usted descubrirá que ser feliz
no es tener una vida perfecta.
recomience!
Pues así usted descubrirá que ser feliz
no es tener una vida perfecta.
Usar las lágrimas para irrigar la tolerancia.
Usar las pérdidas para refinar la paciencia.
Usar los errores para perfeccionar el placer.
Usar los obstáculos para abrir
las ventanas de la inteligencia.
Usar las pérdidas para refinar la paciencia.
Usar los errores para perfeccionar el placer.
Usar los obstáculos para abrir
las ventanas de la inteligencia.
Jamás desista de sí mismo.
Jamás desista de las personas que usted ama.
Jamás desista de ser feliz,
pues la vida es un obstáculo imperdible,
aunque se presenten decenas de factores
que demuestren lo contrario.
Jamás desista de las personas que usted ama.
Jamás desista de ser feliz,
pues la vida es un obstáculo imperdible,
aunque se presenten decenas de factores
que demuestren lo contrario.
“Piedras en el camino?
Guardo todas,
un día voy a construir un castillo…”
Guardo todas,
un día voy a construir un castillo…”
Fernando Pessoa
domingo, 11 de junio de 2017
Bukowski.
“Toda esa gente. ¿Qué hace? ¿Qué piensa? Todos vamos a morir, todos nosotros, ¡menudo circo! Debería bastar con eso para que nos amáramos unos a otros, pero no es así. Nos aterrorizan y aplastan las trivialidades, nos devora la nada”
Charles Bukowski.
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jueves, 27 de octubre de 2016
Impermanencia.
Como dice el budismo, al igual que la naturaleza, la vida toda está sujeta a las variaciones de la materialidad, lo único que se mantiene constante en este mundo concreto es el cambio y con esta paradoja debemos convivir inexorablemente toda la existencia.
La doctrina de la impermanencia es de carácter universal, no sólo le pertenece al sistema budista, si no que también se hablaba de estos temas en la Grecia presocrática, cuando Heráclito nos deslumbraba con frases atemporales que hoy las seguimos repitiendo ignorando tal vez el profundo origen filosófico, tales como “Todo cambia”…
La clave para asumir este condicionamiento -así llamado en la doctrina budista- no es deprimirnos ni correr detrás de las cosas por apego para que permanezcan en nuestras vidas eternamente (flor de fantasía!); es simplemente asumir esta condición, humildemente y a conciencia, meditando reflexivamente, tratando de ver las cosas desde otras perspectivas u otros pensamientos que nos permitan tener un ángulo diferente de percepción de la realidad, cuidando de no apegarnos a las cosas, porque todo inexorablemente va a cambiar en algún momento. Para esto el budismo propone disfrutar el presente sin condicionamientos mentales, sin prejuicios, sin esperar nada de las cosas o las personas, percibiendo la vida con la inocencia de los niños.
Vivamos el presente, disfrutando cada momento y aceptando que nada es para siempre.
La vida es extraordinaria cuando nos liberamos de los preconceptos de la mente y nos dejamos sorprender en la espontaneidad de cada instante, porque en los momentos de plena conciencia nos adueñamos de nosotros mismos para ser Uno con el presente.
Marce Méndez
martes, 25 de octubre de 2016
Profecía de los indios Cree.
“Sólo cuándo se haya talado el último árbol, solo cuando se
haya envenenado el último río, solo cuando se haya pescado
el último pez; solo entonces descubrirás que el dinero no
es comestible”
lunes, 24 de octubre de 2016
Los Valores.
Analizando los elementos que nos impulsan a desarrollarnos en esta vida, me atrevería a afirmar, que parte importante de los mismos, son los valores.
Nuestros valores son aquellos que nos movilizan desde el interior. Son personalísima energía que nos impulsa al desarrollo, esa materia prima fundamental que nos alimenta el alma.
Si tomamos en cuenta aquello que nosotros consideramos valores cómo la Lealtad, la Honestidad, la Empatía, el Respeto, la Justicia, la Solidaridad, la Tolerancia y en general, cualquier valor que a nosotros nos parezca de importancia, veremos que van ligados a esa energía que nos proyecta a hacer, a desarrollar, a crecer y a ser mejores individuos.
Los Valores son esas guías que por convicción propia adoptamos y nos comprometemos a llevar, a alimentar, incluso a defender a ultranza, contra quien sea y como sea necesario, aunque pudiésemos, de por medio, estar arriesgando nuestra integridad.
Y aunque muchos de los mismos son universales y trascienden nuestra individualidad, los personalizamos a través de la escala y la ponderación personal que le damos cada uno de nosotros y en el “cómo” los posicionamos en nuestro interior.
Por ello se llegan a dar conflictos que a veces no comprendemos, porque se defienden cosas ó situaciones que para un individuo no juegan siquiera un papel relevante, pero para alguien más pueden ser vitales.
En una ocasión en un curso de valores, se nos pidió juzgáramos jerarquizando en términos de culpa a los cinco actores de la historia hipotética. Cada persona que tomó el curso, determinó un orden distinto, basado en su escala de valores personal.
Entonces los valores son algo que se elige. Sí bien con algunas influencias, resulta una decisión desde el interior de nuestra alma, que se exterioriza de muy distintas y personales formas, desde lo más profundo de nuestro ser…
Los valores son al final del camino, aquello que elegimos, que definimos como bueno para nosotros, aquello con lo que nos comprometemos.
José Luis Martín Descalzo nos decía que: “Se podía cambiar de camino, más no de alma”. Yo pienso que se refería a que los valores que vamos definiendo van haciendo que nuestra alma se forje de determinada manera, en la que resulta relativamente sencillo cambiar de opinión, pero no de convicciones, eso es un tema más profundo.
Jean Claude Genel dice que: “La persona que se convierte en lo que es verdaderamente, que se realiza, es un ser radiante” Y como no serlo, si lograr la realización a través de ser como hemos elegido, como queremos ser, es un gusto y un gozo que se refleja por sí sólo.
Me parece que cuando percibimos la felicidad en alguna persona, se debe a que “es justamente como desea y ha elegido ser”.
Carlos Molinar.
viernes, 21 de octubre de 2016
Fracasa más.
¿Quieres que te dé una fórmula para el éxito? En realidad es muy sencillo. Dobla tu tasa de fracaso. Estás pensando en el fracaso como el enemigo del éxito. Pero no lo es en absoluto. Puedes sentirte desanimado por el fracaso o puedes aprender de él, así que adelante, comete errores. Comete todos los que puedas. Porque recuerda que es allí donde se encuentra el éxito.
Thomas J. Watson. Fundador de IBM
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