sábado, 16 de mayo de 2015
viernes, 15 de mayo de 2015
Sin medida.
Necesitamos disparos en el corazón, balas en el pecho. Ojos que miren y acaricien, se acerquen y te extrañen. Amor de tímpano y talante, embriaguez de cada noche. Espejo de un mar sentado, que sepa de fecha y hora. El sonido de un cuerpo sin nombre, que produzca calambre al pasar. Una botella compartida como derrota de un mal sueño. La victoria de unos labios que apenas se conocen, ya se tocan. El valor de admitir lo que quieres y a quién (le importa). Clamar al miedo que espere, clavar una flecha en su ombligo. Saber contar; que uno y la soledad cuentan, pero no suman tanto. Encontrar a quién, la forma y el cuándo.
Necesitamos ruido certero, de cerca, en ambos lados.
Necesitamos ruido certero, de cerca, en ambos lados.
Necesitamos más disparos, rojeces en el corazón.
Alba Rico
jueves, 14 de mayo de 2015
Robert Langdon II.
Aceptable para una tarde de piscina-playa y si no tenéis más pretensiones que la de entretenerse durante un rato. Dan Brown tiene aquí el mismo ritmo que en su Código Da Vinci sin embargo en aquella ocasión era algo nuevo y, quizás, yo más joven y menos exigente.
Robert Langdon es convocado a un centro de investigación suizo para analizar un misterioso símbolo marcado a fuego en el pecho de un físico asesinado. El experto en simbología descubre el resurgimiento de una antigua hermandad secreta: los illuminati, que han emergido de las sombras para llevar a cabo la fase final de su legendaria venganza contra su enemigo más odiado... la Iglesia católica. Los peores temores de Langdon se confirman cuando los illuminati anuncian que han escondido una bomba en el corazón de la Ciudad del Vaticano. Con la cuenta atrás en marcha, Langdon viaja a Roma para unir fuerzas con Vittoria Vetra, una científica bella y misteriosa. Los dos se embarcarán en una carrera contrarreloj en una búsqueda desesperada por los rincones menos conocidos del Vaticano. El arma más poderosa creada por el hombre, una organización secreta sedienta de venganza... y apenas unas horas para evitar el desastre. La eterna pugna entre ciencia y religión se ha convertido en una guerra muy real.
miércoles, 13 de mayo de 2015
De vuelta.
De vuelta.
"Para verdades trabajamos, y no para sueños. Para libertar a los cubanos trabajamos, y no para acorralarlos"
José Martí
No existen tierras extrañas. Es el viajero el único que es extraño.
Robert Louis Stevenson
domingo, 3 de mayo de 2015
sábado, 2 de mayo de 2015
Retour à Ithaque.
Una terraza sobre La Habana, la vista panorámica de la puesta de sol. Cinco amigos se reúnen para celebrar el regreso de Amadeo después de dieciséis años de exilio. Desde el crepúsculo hasta el amanecer, recuerdan sus tiempos de juventud, el grupo que formaban, la fe que tenían en el futuro, y también su desencanto.
(FILMAFFINITY)
Regreso a Ítaca está construida sobre una peligrosa pero en este caso sólida base: las interpretaciones de sus personajes. Basándose únicamente en los diálogos, las miradas y los pasos de sus protagonistas, Cantet construye una película pura, natural, con aires documentales, donde el realismo y la naturalidad son las columnas centrales de un edificio que, si bien podría venirse abajo, no solo se mantiene erguido, sino que acapara la atención de cualquiera que pase por delante, atónito ante la pureza, dulce y agria al mismo tiempo, de lo que está viendo.
Un film cercano, directo, “cámara al hombro”, donde el espectador camina, baila y escucha a los personajes como si estuviese sentado junto a ellos, llevándose a cabo la acción en únicamente 3 escenarios de un mismo edificio. En tan solo 90 minutos y en tan reducido espacio físico, el director consigue conformar una película compleja sobre las relaciones humanas y el desencanto de un futuro que no llegó a ser como esperábamos.
viernes, 1 de mayo de 2015
La verdad.
Creo que la verdad está bien en las matemáticas, en la
química, en la física, en la filosofía, no en la vida. En la vida
es mas importante la ilusión, la imaginación, el deseo, la
esperanza. Además, ¿sabemos acaso lo que es la verdad? Si yo le
digo que aquel trozo de ventana es azul, digo una verdad. Pero es
una verdad parcial, y por lo tanto una especie de mentira. Porque
ese trozo de ventana no está sólo, está en una casa, en una
ciudad, en un paisaje. Está rodeado del gris de ese muro de
cemento, del azul claro de este cielo, de aquellas nubes
alargadas, de infinitas cosas más. Y si no digo todo,
absolutamente todo, estoy mintiendo. Pero decir todo es imposible, aun en este
caso de la ventana, de un simple trozo de la realidad física, de
la simple realidad física. La realidad es infinita y además
infinitamente matizada, y si me olvido de un solo matiz ya estoy
mintiendo. Ahora, imagínese lo que es la realidad de los seres
humanos, con sus complicaciones y recovecos, contradicciones y
además cambiantes. Porque cambia a cada instante que pasa, y lo
que éramos hace un momento no lo somos más. ¿Somos acaso, siempre
la misma persona? ¿Tenemos, acaso, siempre los mismos
sentimientos? Se puede querer a alguien y de pronto desestimarlo y
hasta detestarlo. Y si cuando lo desestimamos cometemos el error
de decírselo, eso es una verdad, pero una verdad momentánea, que
no será más verdad dentro de una hora o al otro día, o en otras
circunstancias. Y en cambio el ser a quien se la decimos creerá
que ésa es la verdad, la verdad para siempre y desde siempre. Y se
hundirá en la desesperación.
Ernesto Sábato
Fotografías: Christopher Anderson
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